Nanotecnología contra enfermedades del corazón

NanotecnologiaUn grupo de científicos en Estados Unidos crearon nanopartículas capaces de adherirse solo a las células afectadas en las paredes internas de una arteria y posteriormente liberar fármacos para curar el tejido dañado.

Este gran avance de la ciencia podría convertirse en una alternativa a los stents que se utilizan en la actualidad para tratar la arteriosclerosis y otras enfermedades cardiovasculares, afirmaron los investigadores en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Los Nanoburrs, como los han llamado, están revestidos con una fina capa proteínica que se pega a las células dañadas localizadas en las paredes de los vasos sanguíneos.

Una vez que se adhieren, liberan un medicamento lentamente que se propaga durante varios días y finalmente curar por completo el tejido afectado.

La ateroesclerosis, la forma más común de arteriosclerosis, provoca la inflamación y endurecimiento de las arterias que abastecen al corazón, hecho que podría concluir en un bloqueo que puede provocar infartos.

Actualmente los especialistas tratan esta enfermedad utilizando un pequeño “globo” que se inserta en el vaso para abrirlo y poder instalar un tubo denominado stent para mantenerlo abierto.

Este proceso causa un rápido crecimiento de tejido alrededor del stent y puede conducir a un nuevo bloqueo de la arteria. Los Nanoburrs, sin embargo, ofrecen una alternativa para que estos fármacos sean liberados en el lugar preciso sin dañar el tejido sano.

Los científicos confían en que las nanopartículas puedan usarse de forma complementaria con los stents vasculares, o en lugar de un stent en zonas donde estos no pueden instalarse.

Agregan además que esta tecnología podría utilizarse en el futuro en los tratamientos de cualquier enfermedad en donde las paredes celulares se vean afectadas, como ciertos tipos de cáncer y otras enfermedades inflamatorias.

Los expertos aseguran que, a pesar de que la tecnología es “prometedora” todavía hacen falta más estudios antes de que pueda ser utilizada en pacientes.

Vía: BBC Mundo